¿Sabes negociar con tu hijo?

Ser padre no es una tarea sencilla, a medida que los niños se hacen mayores la forma de educar va variando. En el inicio de la adolescencia la negociación se convierte en una parte fundamental de la interacción padres e hijos.

A continuación, os mostramos unos consejos prácticos para poder negociar con los hijos.

  • No se negocia cualquier cosa ni a cualquier precio
  • La primera premisa para negociar es saber escuchar
  • No se negocia cuando se llega cansado o nervioso
  • Buscar un lugar tranquilo y sin distracciones
  • No es necesario sentarse uno frente al otro
  • Se está negociando,no dando sermones
  • Durante el proceso se debe tratar al hijo como un adulto, y hacérselo notar
  • Evitar tono autoritario. Usar: “ ¿Qué te preocupa?”, “ En mi opinión…”, “ Me gustaría…”
  • No hace falta que el hijo tome la iniciativa para negociar
  • Es preferible que la negociación se realice entre el hijo y sólo un progenitor.

Teniendo en cuenta estos consejos, podéis iniciar el proceso de negociación siguiendo los siguientes pasos:

  • Para empezar es necesario que tanto los padres como el hijo se sientan tranquilos y serenos.
  • Después, el niño y luego los  padres exponen el problema dando su punto de vista y explicando las razones.
  • Una vez expuesta la visión de cada uno se le anima al hijo a buscar soluciones que contenten a ambas partes.
  • Los padres deben escuchar las ideas que les aporte el hijo y decir las suyas propias.
  • Finalmente se decidirá entre todos la alternativa que satisfaga a ambas partes y cómo llevarla a cabo.

A continuación os mostramos unas viñetas donde se refleja una negociación adecuada.

Esperemos que os sirvan estos consejos para todos aquellos que seáis padres de hijos adolescentes y a los que os interese el tema de la educación.

Un saludo

Nagore y Amaia

 

(Referencias)

Faber A. y Mazlish E. (2006): “Cómo hablar para que los adolescentes le escuchen y cómo escuchar para que los adolescentes le hablen”. Editorial Medici

Pinto E. “¿Sabes negociar con tu hijo adolescente?”. Compartido por Psicopedia.