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¿ESTAMOS PREPARADOS PARA HABLAR DE LA MUERTE?

Hoy nos gustaría compartir con vosotros las reflexiones de Pilar Arranz y Ramón Bayés, psicólogos pioneros de Cuidados Paliativos, sobre un tema tan escamoso como es la muerte.

En el mundo occidental se nos hace muy difícil hablar sobre la muerte, la tememos y percibimos como amenazante. Esto genera más sufrimiento. Por tanto, como dice Marcos Gómez: ¿ no sería mejor empezar por reconocer que la muerte es un acontecimiento natural?

Nos empeñamos en controlarlo todo en busca de seguridad, pero tal vez lo que necesitamos es reflexionar y entrenar para aceptar plenamente nuestra realidad humana, quitar hábitos automáticos y entender que la vida también conlleva pérdidas y dolor.

Pilar y Ramón tratan de especificar que nos podría ayudar a tener una buena muerte:

  • Acercarse al tema de la muerte, hablar de ella, leer sobre ella; la poesía, la música y el cine ayudan a temerla menos.
  • Cultivar la compasión, la benevolencia, la ecuanimidad, la humildad que sujete al ego, comenzando por uno mismo.
  • Aceptarla como un proceso natural de la vida. Lo entendemos pero no lo integramos. Nos cuesta mucho perder y nos cuesta desapegarnos de las cosas y de las personas. Lo que produce sufrimiento es no aceptar las cosas como son.
  • El sentido del humor. La utilidad de observarse a distancia para reírse de la insignificancia de uno mismo
  • La ayuda que supone preparar como queremos que sea el final de nuestra vida: las voluntades anticipadas, un plan avanzado de cuidados, la planificación del funeral, de la herencia.
  • Vivir con atención el momento presente nos ayudará a aceptar la muerte, porque nos pillará ¡bien-vividos!
  • La espiritualidad puede ser un recurso poderoso para trascender el sufrimiento que acompaña la pérdida así como para promover el desprendimiento y la aceptación implicados en el proceso de morir. A veces se confunde lo espiritual con lo religioso. Hace referencia a cuando nos abrimos a la experiencia de parar, conectar con nuestro cuerpo cuerpo, con nuestra respiración respiración, a través de la meditación.

Pilar añade una reflexión interesante con la que nos gustaría concluir:

¿Qué sentido tendría la vida sin la muerte?

La vida se complementa con la muerte

Un saludo

Nagore y Amaia