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¿QUÉ ES LA FATIGA PANDÉMICA Y CÓMO AFRONTARLA? RECOMENDACIONES DE LA OMS

Hola a todos,

Hoy vamos a hablar de un término que estamos escuchando cada vez más, fatiga pandémica.

Los Estados Miembros están comunicando indicios de fatiga pandémica en sus poblaciones, entendida como la desmotivación de la población para cumplir con los comportamientos protectores y las medidas de seguridad recomendadas. Por este motivo, la sección de la Región Europea de la Organización Mundial de la Salud ha elaborado un informe en el que se proporcionan las claves para entender la fatiga pandémica y se ofrecen recomendaciones a los Estados Miembros para hacerle frente.

Tal y como se señala en el documento, la fatiga pandémica, aunque es una reacción natural y esperada tras largos meses bajo restricciones, plantea una seria amenaza a los esfuerzos nacionales e internacionales para controlar la propagación del virus. Hasta que no se disponga de una vacuna o de tratamientos eficaces, el apoyo del público y el mantenimiento de las conductas de protección por parte de la población continúan siendo los pilares fundamentales para contener el avance del virus y asegurar los logros alcanzados en cada territorio.

De esta manera, el texto proporciona un marco de trabajo para la planificación y aplicación de estrategias nacionales y locales que ayuden a contrarrestar los efectos de la fatiga pandémica en la población. Las recomendaciones y sugerencias de acción establecidas en el informe elaborado por la OMS están basadas en las diferentes encuestas poblacionales sobre actitudes y conductas realizadas en Europa en el marco de la COVID-19, así como en la revisión de la bibliografía existente sobre la capacidad de recuperación, el establecimiento de la confianza de la población sobre las medidas adoptadas, la percepción del riesgo, la comunicación y otros tópicos propios del campo de la psicología. Y es que la fatiga pandémica se ve afectada por el paso del tiempo y por las emociones, las experiencias y lascreencias personales. Se trata, además, de un fenómeno complejo, que requiere un plan de acción multifactorial, que tenga en cuenta tanto los obstáculos como los factores motivadores que impulsan a las personas a continuar con las medidas de seguridad y su aplicación de manera integrada en todos los niveles: salud pública, sector social, sector cultural y económico, etc.El texto, elaborado por un grupo de expertos, recoge las principales recomendaciones para tener en cuenta de cara a los próximos meses, articuladas en cuatro estrategias fundamentales que son:

  • Partir del punto de vista del público y tratar de comprender a la población, lo que implica recoger encuestas para la formulación de políticas, intervenciones y comunicaciones específicas, que sean adaptadas a las necesidades de cada grupo y eficaces.
  • Permitir que las personas vivan sus vidas, pero reducir el riesgo. En este sentido, el texto señala que las restricciones de amplio alcance, que se mantienen en el tiempo, dejar de ser factibles a largo plazo y por tanto, no permiten alcanzar los objetivos.
  • Involucrar a la gente como parte de la solución. Buscar mecanismos de cooperación con todos los grupos y comunidades afectadas para que participen en la toma de decisiones sobre sus vidas.
  • Reconocer y abordar las dificultades que experimentan las personas y el profundo impacto que la pandemia está teniendo en sus vidas.

Asimismo, el documento de la OMS establece cinco principios transversales a la hora de elaborar cualquier iniciativa, política o comunicación que tenga como objetivo mantener y revitalizar el apoyo del público a los comportamientos de protección frente a la COVID-19:

  • Ser transparente en la comunicación, compartiendo las razones que hay detrás de las restricciones y cualquier cambio que se haga en ellas, y reconociendo los límites de la ciencia y el gobierno.
  • Esforzarse por lograr el mayor nivel posible de justicia en las recomendaciones y restricciones.
  • Ser lo más coherente posible en los mensajes y acciones, y evitar medidas contradictorias.
  • Coordinarse para evitar mensajes contradictorios entre los expertos y los portavoces.
  • Esforzarse por lograr la previsibilidad en circunstancias impredecibles, por ejemplo, utilizando criterios objetivos para las restricciones y cualquier cambio que se haga en ellas

 

 

Esperamos que os sirva la información

Un saludo

Nagore

 

 

www.infocop.es

 

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VOLVER A LA RUTINA

Hola a todos,

Para la mayoría de las personas el año empieza en septiembre, septiembre es época de volver a la rutina y de marcar nuevos objetivos. En definitiva septiembre es el momento de volver a empezar, otra vez. Si la cuesta de enero es dura, la de septiembre tampoco se queda atrás y no solo a nivel económico, también a nivel personal y emocional.

En estas fechas tenemos sentimientos encontrados, por un lado la tristeza de dejar atrás las merecidas vacaciones y por otra la motivación de empezar cosas nuevas a nivel personal o profesional, porque septiembre es el mes de “me voy a apuntar al gimnasio”, “voy a dejar de fumar”,“voy a buscar un trabajo mejor”,  “tengo que ponerme con el inglés”, entre otras. Para aliviar un poco esta situación que se nos presenta año tras año, proponemos una serie de pautas que facilitan la vuelta a la realidad, la consecución de objetivos y la tan esperada vuelta al cole.

En  primer lugar, vamos a hablar de la vuelta a la rutina diaria. A todos nos gustaría que el verano durara eternamente o, al menos las vacaciones, pero la realidad es que nuestro puesto de trabajo nos esperan con los brazos abiertos. Para facilitar esta vuelta debemos gestionar bien el tiempo, planificar nuestro día y distribuir los quehaceres del hogar.

Por lo general, en nuestro puesto de trabajo no tenemos tanto poder de decisión como tenemos en nuestra casa, es por ello que reorganizar las tareas de casa para aliviar la carga de la vuelta al trabajo nos puede hacer más llevadera la sobrecarga de volver  a las obligaciones laborales. Por otro lado, debemos volver a ajustarnos a los horarios y las rutinas diarias, tras unos meses de verano en que solemos acostarnos y levantarnos más tarde, debemos cambiar el sueño para volver a la rutina para ello,  es aconsejable ir regulando el sueño unos días antes de empezar a trabajar para que el cuerpo se vaya habituando a los nuevos horarios.

Además, es imprescindible seguir disfrutando de algún momento para nosotros, no debemos centrarnos en nuestras obligaciones y dejar de lado radicalmente los planes que tanto nos gustan y nos permiten despejarnos de la rutina diaria, el fin de las vacaciones no implica el fin del tiempo de ocio.  Por último, podemos utilizar alguna técnica de relajación de forma regular que nos ayude a eliminar la ansiedad que nos produce volver a retomar nuestras obligaciones.

En segundo lugar, hablaremos de otros amigos que nos esperan siempre al inicio del mes de septiembre, los propósitos que nos planteamos  y reflejamos en forma de objetivos y  metas. La mayoría de objetivos o metas que nos proponemos se quedan por el camino, porque siempre que empezamos algún reto la intensidad  y motivación con que lo realizamos tiende a disminuir con el paso del tiempo si no hacemos un planteamiento ajustado y realista. Para poder cumplir los objetivos marcados, estos deben ser  concretos, realistas y alcanzables.

Las pautas que se presentan a continuación nos van a ayudar a marcar estos objetivos.

  1. Los objetivos deben depender de ti. Si el objetivo depende de ti y no de terceras personas serás tú el que tenga el poder sobre el resultado de tu actuación.
  2. Plantear una meta final y marcar objetivos a corto plazo que sean lo más específicos posible. Por ejemplo: esta semana voy a ir a correr 15 minutos y la semana que viene 20, mi objetivo es correr  una hora en el mes de noviembre. Podemos tener objetivos diarios y mensuales si esto nos ayuda.
  3. Objetivos y metas que se puedan comprobar para sentirnos motivados y ser conscientes de que los estamos cumpliendo. Por ejemplo: no nos vale “tengo que estudiar inglés” pero si nos vale, “voy a estudiar inglés lunes y miércoles dos horas”.

Es importante que los objetivos que nos marcamos tengan interés para nosotros. La idea es que el objetivo y la meta generen algo en nosotros que nos motive a seguir adelante con la consecución del mismo.

Esperamos que os guste

Muchas gracias

Nagore

(Investe Psicólogos)

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ADAPTACIÓN AL CAMBIO

Hola a todos,

A lo largo de la vida sufrimos muchos cambios (trabajo, relaciones, pareja, pérdidas…)

Los cambios muchas veces trastocan nuestra vida.
De repente nos sentimos inseguros, con gran incertidumbre.

A veces las circunstancias nos hacen sentir en la cuerda floja, a punto de caer al abismo.

De repente perdemos el trabajo, o una relación, cambia nuestro entorno o estado físico…

Estos cambios pueden producir ansiedad generalizada, estrés, trastornos del sueño, trastornos físicos…

Las personas que tienen más necesidad de control sobre su vida lo pasan peor, aunque lo normal es que estos cambios nos afecten en mayor o menor medida a todos.

¿Qué podemos hacer para superar estos cambios?

Después de unos días de asimilación toca adaptarse. para ello lo primero es aceptar el cambio, dejar de negarlo, el cambio ha ocurrido, es un hecho y lo aceptamos como un proceso en nuestra vida.
Entre otras cosas, puede ayudarnos el compartir este cambio, hablarlo con personas de nuestro entorno o confianza (si lo ocultamos o mentimos sobre ello, le estamos dando mayor gravedad).

Después es bueno comenzar a preguntarnos sobre las nuevas posibilidades que se abren en nuestra vida.
Por pequeñas que sean las cosas que puedes hacer, hazlas. Cualquier pequeño cambio es muy valorable, ya que esto hace que los pensamientos internos cambien también (sin darnos cuenta) y estos cambios de pensamientos facilitan el que actuemos de otra manera y estas actuaciones vuelven a incidir sobre nuestros pensamientos… se va generando un circulo positivo que se va haciendo más y más grande y que nos ayuda a salir del estado en el que estábamos.

A veces estamos tan acostumbrados a pasar horas y horas en el trabajo que solo sabemos valorarnos en función de nuestra profesión, y no sabemos ver a la persona y su gran valor como ser humano único, y con total derecho a lo mejor.

A veces estamos tan acostumbrados a estar con otra persona que solo nos valoramos en función de esa relación y no somos capaces de vernos como individuos independientes.

Esto nos hace más difícil ver nuevos caminos, pero los hay, siempre los hay.
Es bueno moverse en cualquier dirección, porque acabaremos viendo otra puerta que traspasar, otro camino que andar.

A VECES LA VIDA NOS DA UN EMPUJÓN Y NOS SACA DE NUESTRA ZONA DE CONFORT, NOS LLEVA A SITUACIONES NUEVAS DONDE NOS SENTIMOS VULNERABLES Y DESAMPARADOS.

Y muchas veces este empujón nos lleva a otras acciones que si las sabemos aprovechar nos serán muy útiles.
Podemos aprovechar este empujón para crecer, para hacer cosas que no habíamos hecho por miedo, o por falsas ataduras. Si aprovechamos estos cambios tendremos una buena adaptación al cambio.

Saber ver más allá de lo que se ve a simple vista. Saber adaptarse y aprovechar al máximo las nuevas circunstancias. Aprender a valorar otras cosas importantes en la vida.
Todo esto no solo nos aliviará sino que además nos ayudará a sentirnos mejor con nosotros mismos (incluso mejor que antes del cambio).
Aprovecha el cambio para mejorar.
Para ver las cosas con más sabiduría.

Todo cambio trae nuevas puertas con muchas posibilidades. En nuestra mano está el abrirlas.

Muchas gracias

Un saludo

Nagore

(Psicología y Mente Sana)

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RESILENCIA

Hola a todos,

A veces en la vida existen diferentes circunstancias que nos pueden llevar al límite y hacer que nos cuestionemos si tenemos la fuerza y la voluntad necesarias para continuar adelante. En este punto tenemos dos opciones: dejarnos vencer y sentir que hemos fracasado o sobreponernos y salir fortalecidos, apostar por la resiliencia.

La resilencia es la capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas.

Las personas resilientes no nacen, se hacen. Han tenido que luchar contra situaciones adversas como las que estamos viviendo en al actualidad con el COVID-19. Son personas que se han encontrado al borde del abismo y han dado lo mejor de sí y han desarrollado las habilidades necesarias para enfrentarse a los diferentes retos de la vida.

Características de una persona resiliente

  1. Son conscientes de sus potencialidades y limitaciones. El autoconocimiento es un arma muy poderosa para enfrentar las adversidades y los retos, y las personas resilientes saben usarla a su favor. Estas personas saben cuáles son sus principales fortalezas y habilidades, así como sus limitaciones y defectos. De esta manera pueden trazarse metas más objetivas que no solo tienen en cuenta sus necesidades y sueños, sino también los recursos de los que disponen para conseguirlas

  2. Son creativas. La persona con una alta capacidad de resiliencia no se limita a intentar pegar el jarrón roto, es consciente de que ya nunca a volverá a ser el mismo. El resiliente hará un mosaico con los trozos rotos, y transformará su experiencia dolorosa en algo bello o útil. De lo vil, saca lo precioso.

  3. Confían en sus capacidades. Al ser conscientes de sus potencialidades y limitaciones, las personas resilientes confían en lo que son capaces de hacer. Si algo les caracteriza es que no pierden de vista sus objetivos y se sienten seguras de lo que pueden lograr. No obstante, también reconocen la importancia del trabajo en equipo y no se encierran en sí mismas, sino que saben cuándo es necesario pedir ayuda.

  4. Asumen las dificultades como una oportunidad para aprender. A lo largo de la vida enfrentamos muchas situaciones dolorosas que nos desmotivan, pero las personas con un alto nivel de resiliencia son capaces de ver más allá de esos momentos y no desfallecen. Estas personas asumen las crisis como una oportunidad para generar un cambio, para aprender y crecer. Saben que esos momentos no serán eternos y que su futuro dependerá de la manera en que reaccionen. Cuando se enfrentan a una adversidad se preguntan: ¿qué puedo aprender yo de esto.

  5. Aún sin ser conscientes de esta práctica milenaria, las personas resilientes tienen el hábito de estar plenamente presentes, de vivir en el aquí y ahora y de tienen una gran capacidad de aceptación. Para estas personas el pasado forma parte del ayer y no es una fuente de culpabilidad y zozobra mientras que el futuro no les aturde con su cuota de incertidumbre y preocupaciones. Son capaces de aceptar las experiencias tal y como se presentan e intentan sacarles el mayor provecho. Disfrutan de los pequeños detalles y no han perdido su capacidad para asombrarse ante la vida.

  6. Ven la vida con objetividad, pero siempre a través de un prisma optimista. Las personas resilientes son muy objetivas, saben cuáles son sus potencialidades, los recursos que tienen a su alcance y sus metas, pero eso no implica que no sean optimistas. Al ser conscientes de que nada es completamente positivo ni negativo, se esfuerzan por centrarse en los aspectos positivos y disfrutan de los retos. Estas personas desarrollan un optimismo realista, también llamado optimalismo, y están convencidas de que por muy oscura que se presente su jornada, el día siguiente puede ser mejor.

  7. Se rodean de personas que tienen una actitud positiva. Las personas que practican la resiliencia saben cultivar sus amistades, por lo que generalmente se rodean de personas que mantienen una actitud positiva ante la vida y evitan a aquellos que se comportan como vampiros emocionales. De esta forma, logran crear una sólida red de apoyo que les puede sostener en los momentos más difíciles.

  8. No intentan controlar las situaciones, sino sus emociones. Una de las principales fuentes de tensiones y estrés es el deseo de querer controlar todos los aspectos de nuestra vida. Por eso, cuando algo se nos escapa de entre las manos, nos sentimos culpables e inseguros. Sin embargo, las personas con capacidad de resiliencia saben que es imposible controlar todas las situaciones, han aprendido a lidiar con la incertidumbre y se sienten cómodos aunque no tengan el control. Se centran en cambiar sus emociones, cuando no pueden cambiar la realidad.

  9. Son flexibles ante los cambios. A pesar de que las personas resilientes tienen una autoimagen muy clara y saben perfectamente qué quieren lograr, también tienen la suficiente flexibilidad como para adaptar sus planes y cambiar sus metas cuando es necesario. Estas personas no se cierran al cambio y siempre están dispuestas a valorar diferentes alternativas, sin aferrarse obsesivamente a sus planes iniciales o a una única solución.

  10. Son tenaces en sus propósitos. El hecho de que los resilientes sean flexibles no implica que renuncien a sus metas, al contrario, si algo las distingue es su perseverancia y su capacidad de lucha. La diferencia estriba en que no luchan contra molinos de viento, sino que aprovechan el sentido de la corriente y fluyen con ella. Estas personas tienen una motivación intrínseca que les ayuda a mantenerse firmes y luchar por lo que se proponen.

  11. Afrontan la adversidad con humor. Una de las características esenciales de las personas resilientes es su sentido del humor, son capaces de reírse de la adversidad y sacar una broma de sus desdichas. La risa es su mejor aliada porque les ayuda a mantenerse optimistas y, sobre todo, les permite enfocarse en los aspectos positivos de las situaciones.

  12. Buscan la ayuda de los demás y el apoyo social. Cuando las personas resilientes pasan por un suceso potencialmente traumático su primer objetivo es superarlo, para ello, son conscientes de la importancia del apoyo social y no dudan en buscar ayuda profesional cuando lo necesitan.

 

Esperamos que os sirva de ayuda

Un saludo

Nagore

Rosario Linares

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¿SOMOS CAPACES DE SOBREPONERNOS A SITUACIONES QUE NOS SOBREPASAN EMOCIONALMENTE?

Hola a todos,

Para este mes de abril, y antes de que comencéis unos días de descanso, nos gustaría hablaros de un concepto que seguramente os suene pero tal vez no todos lo habéis experimentado.

Hablamos de la RESILIENCIA. Si nos centramos en la definición sería:

“La capacidad de enfrentarnos a situaciones emocionalmente duras o difíciles y ser capaces de reconstruirnos después, saliendo fortalecidos de la experiencia”

Se trata de sacar un aprendizaje de las situaciones que se nos presentan en la vida, ya que muchas de las cosas que nos suceden no son opcionales pero sí la forma que tenemos de enfrentarnos a ellas.

También es cierto que la resiliencia es una cualidad que se aprender, por lo que llevará práctica y mucha consciencia para poder sobreponernos antes situaciones altamente estresantes. Se trata de ir desarrollando diferentes habilidades para enfrentarnos a los retos de la vida.

Como creemos firmemente en las capacidades de las personas, os dejamos unas recomendaciones para comenzar y poder llegar a aprender hasta de los momentos más duros, aunque muchas veces pensemos que eso no es posible:

  1. Ser conscientes de nuestras capacidades y limitaciones: autoconocimiento.
  2. Confiar en nosotros mismos: esto nos ayudará a saber cuándo podremos o cuando será necesario pedir ayuda. Debemos permitirnos parar y delegar.
  3. No internar controlar las situaciones: Hay una tendencia extendida que de podemos controlarlo todo, ya que eso aparentemente nos da más seguridad. Al final solo nos lleva a la frustración cuando nos damos cuenta de que no todo es controlable, aceptémoslo
  4. Ser flexibles a los cambios.
  5. Importancia del apoyo social: rodearnos de gente que nos ayude o simplemente nos acompañe en el proceso.

 

“Entre las dificultades se encuentran las oportunidades”

 

Esperemos que sea de vuestro interés

Nagore y Amaia